HISTORIA DEL INSTITUTO “Stma. Trinidad”

 

La Universidad de Baeza

El Instituto “Stma. Trinidad” de Baeza es uno de los Institutos mas singulares de Andalucia, tanto por su larga tradición académica: es el heredero de la antigua universidad fundada en el 1538, como por su emplazamiento: ocupa un edificio renacentista del siglo XVI en bastante buen estado de conservación.

Gracias a la iniciativa deRodrigo Lopez y a la financiación de Pedro Fernández de Córdoba, secrea en Baeza la antigua universidad, que empieza a funcionar al principio solo como Colegio de Gramática. Bajo la dirección de rectores como Juan de Ávila adquirirá pronto momentos de esplendor, aunque sus inicios no estuvieron exentos de dificultades entre las que cabe destacar el episodio de los Alumbrados que les llevaría a tener problemas con la inquisicion.Durante los siglos XVII y XVIII tendrá momentos de esplendor y grandeza junto con las otras universidades de Andalucia: Sevilla, Granada y Osuna. Fe de ello da el acuerdo de hermanamiento que hace con la universidad de Salamanca.

 

El nacimiento del Instituto

antonio machadoCon el siglo XIX llega su decadencia, recibiendose el primer anuncio de supresión en julio de 1807. Tras diversos resurgimientos y cambios de titularidad, su testigo académico pasa, en el 1875, a un Colegio de Humanidades que pronto sera Instituto de Segunda Enseñanza. De su normal funcionamiento se conservan en la biblioteca minuciosas memorias de los primeros cursos, siendo por aquellos tiempos el único Instituto de la provincia de Jaén junto con el de la capital. El Instituto General y Técnico, que así se llamaba por aquella época, recogía, por lo tanto, alumnado de una amplia geografía llegando a contar en el primer tercio del siglo XX con unos 1500 alumnos. Entre las asignaturas que se impartían por aquel entonces estaban las de Latín, Castellano, Retorica y Poética, Geografía, Historia de Espana, Historia Universal, Física, Química, Historia Natural, Agricultura, Francés, Álgebra, Religión, Dibujo Lineal, Gimnasia, Filosofía, Literatura e Ingles, sin olvidar los Principios de Derecho y de Medicina.

En el 1912, siendo director don Leopoldo de Urquia, amigo de la infancia, llega a Baeza, huyendo de la muerte de su esposa en Soria, el poeta don Antonio Machado.  Aun se conserva el aula en la que impartio clases de frances hasta 1919.  En esta Andalucia alta, que tan “humeda y fria” le parecio en un principio, ahondo sus raices filosoficas y escribio parte importante de su obra.

Por las aulas del Instituto Nacional de Bachillerato, como llegara a denominarse despues, pasaran también ilustres profesores como: don Jaime Vicens Vives, creador de nuevas concepciones de la Historia, don Francisco Escolano y dona Encarnación Álvarez, quienes contribuirían decisivamente al conocimiento de la historia de la Universidad de Baeza, don José Molina Hipolito, hombre erudito que escribió las dos primeras guías historico-monumentales de Baeza y Ubeda, don Samuel Gil y Gaya, gramatico y miembro de numero de la Real Academia, don José Bonilla, don Cipriano  don Rafael Rodriguez-Monino y un largo etcetera.

Entre sus alumnos ilustres, destacar sucintamente a: don José Yanguas Messias, ministro que fue de Alfonso XIII, don Rafael Lainez Alcala, escritor y catedrático de la universidad de Salamanca, don Ramón La Moneda, destacado politico de la II Republica, don Felipe Pita da Veiga, almirante de la Armada, don Baltasar Garzón, destacado juez de la democracia espanola, etc.

 

El presente y el futuro

instituto stma trinidad baezaEn la actualidad, tras dos ampliaciones sobre el edificio original de la antigua Universidad, una en los anos setenta y otra en el dos mil, el Instituto de Enseñanza Secundaria intenta armonizar su legado histórico, su tradición académica, con las necesidades que le demanda la sociedad andaluza actual.  Es por ello por lo que su oferta educativa, además de la Secundaria Obligatoria y los Bachilleratos de Ciencias y Tecnología y el de Humanidades y Ciencias Sociales, se ha abierto a dos grandes campos: por un lado, la enseñanza Secundaria de Adultos, a la que pronto esperamos añadir el Bachillerato que de continuidad a las diferentes  promociones; y por otro lado, a los Ciclos Formativos: uno de grado medio,  “Conducción de actividades fisico-deportivas en el medio natural”, y otro de grado superior, “Educación Infantil”. Ambos cuentan con una gran demanda. 

Además, el Instituto se encuentra inmerso en diferentes Planes y Proyectos educativos, entre los que cabe destacar:  el fomento del Plurilingüismo, la aplicación de las TICs a la práctica docente, Escuelas Deportivas, Lectura y Bibliotecas, Coeducación, Escuela Espacio de Paz, etc. Los idiomas son una de las prioridades en nuestro currículo. En la actualidad realizamos intercambios en francés con alumnado de Carcassonne e intercambios en inglés con alumnado de Suecia. Tenemos pendiente de aprobación un Proyecto Educativo Europeo. Además de las instalaciones que todo Centro moderno necesita, como puedan ser las Aulas especificas de Tecnología, Informática, Plástica e Idiomas, pista polideportiva y gimnasio cubierto, el Instituto cuenta con unas dependencias propias de su dilatado historial académico como son: El Paraninfo; el Aula Magna; la Capilla y la torre de la antigua Universidad; la Biblioteca, que contiene más de once mil volúmenes; los Archivos, tanto de la antigua universidad como el del Instituto desde su creación; el Aula de Machado, visitada por miles de personas a lo largo del curso; y el Museo de Ciencias Naturales, que data de principios del siglo XIX y en el que destaca su colección de fósiles y minerales junto con una nutrida exposición de especies animales disecadas.

Por todo lo anterior, el Instituto es hoy motivo de visita de los escolares andaluces que participan en las Rutas de Patrimonio Educativo de Andalucía y pertenece, además, a la red española de Institutos Históricos, entre los que se considera de especial interés, tanto por la Consejería como por el Ministerio de Educación, la conservación, preservación y difusión de su patrimonio, documental, instrumental y bibliográfico.  Su vitalidad y su funcionamiento simbolizan el espíritu del Renacimiento en la ciudad de Baeza , declarada por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.